GESTIÓN DEL PATdis
La
concreción del PATdis en un centro universitario no es un hecho casual sino el
resultado de un proceso organizado en el que cabe considerar, si queremos
aumentar las garantías de éxito, las siguientes fases:
Fase
de motivación, sensibilización y justificación
Se
trata de promover, a través de procesos de difusión, información y formación,
actitudes favorables a la realización y aplicación del PATdis. Seguramente, si
se da a conocer el sentido y utilidad de un plan tutorial, si se comprenden las
ventajas y posibilidades que comporta en la formación del estudiante y si
logramos la implicación de los distintos agentes implicados en su realización,
tendremos más garantías de éxito, al mismo tiempo que disminuiremos las
resistencias al cambio que pueden surgir.
Esta
fase puede concluir en el establecimiento de un plan de trabajo y la concreción
de una comisión responsable de la concreción del PATdis. Es indudable que la
asunción de los planes tutoriales a todos los niveles de decisión de la
universidad, como instrumento necesario e importante para el desarrollo
formativo de los estudiantes, facilitará su desarrollo y efectividad.
Fase
de planificación
Se
trata, en esta fase, de sistematizar el conjunto de actuaciones que configuran
la propuesta que el centro universitario considera más idónea para la realidad
en que se sitúa. Incluye tanto la detección de necesidades previa como la
concreción de acciones y recursos implicados en función de los objetivos que se
planteen.
La
elaboración de un PATdis hay que tener en cuenta que para delimitar las
actuaciones a realizar es necesario conocer:
Las
características de los estudiantes y sus necesidades educativas vinculadas
(necesidades derivadas de su discapacidad, antecedentes académicos, motivación,
dedicación al estudio, conocimiento de la profesión).
Las necesidades
informativas, formativas y de orientación de los estudiantes con discapacidad
según la titulación en la que se matriculen, con especial énfasis en la
planificación de adaptaciones curriculares necesarias por parte del personal
académico.
Las
características de la universidad, la facultad, el centro y, en especial, de
las particularidades de los estudios que se cursen, dotando a los mismos de
mecanismos que permitan el asesoramiento sobre las nuevas tecnologías que
posibiliten un mejor acceso a la información y a la comunicación en el entorno
universitario.
Las prácticas de
atención al estudiante que ya estén consolidadas, incidiendo en la organización
de tutorías individuales.
De
lo que se trata es de diseñar un programa de actuaciones que den respuesta a
las necesidades del estudiantado universitario con discapacidad, además de diseñar
instrumentos útiles para obtener información de interés en relación con las
cuestiones anteriores: encuestas, entrevistas y otros instrumentos (grupos de
debate, intercambio de experiencias…) pueden resultar de ayuda para la
implicación de los estudiantes y el profesorado en la identificación de
necesidades, resistencias y aspectos de mejora.
La
toma de decisiones para elaborar un PATdis también requiere nutrirse de otras
fuentes de información: análisis de las características de los estudiantes con
discapacidad de nuevo ingreso, número de estudiantes con y sin discapacidad
matriculados por curso, número de estudiantes con y sin discapacidad que
abandonan los estudios, porcentaje de asignaturas aprobadas en primera
convocatoria o la misma evaluación de la titulación por los estudiantes con y
sin discapacidad, necesidades específicas y adaptaciones necesarias en función
del tipo de discapacidad del estudiante. No se trata de analizar las
características sociológicas de los estudiantes con discapacidad como de
delimitar sus necesidades educativas específicas, relacionadas con las
adaptaciones y soportes profesionales y materiales que se ofrecerán en la
carrera por parte de todos los actores.
La
recopilación de estos datos puede permitir:
Conocer los tipos
de discapacidad de los estudiantes que ingresan en el centro universitario, que
se debe de mantener en estricta confidencialidad.
Hacer una
valoración de las necesidades que puedan tener a lo largo de los estudios.
Valorar las
limitaciones que puede tener debido a su discapacidad.
Saber en qué
asignaturas ha encontrado mayor dificultad para seguirlas y por qué
(metodología docente, adaptación y/o accesibilidad de materiales, falta de
tiempo, necesidad de un asistente o un intérprete de signos, etc.), prestando
el apoyo que él solicite.
Identificar, a
través de los mecanismos técnicos establecidos, si el tipo de discapacidad del
estudiante puede suponer dificultades añadidas para la realización de una
asignatura o titulación.
Valorar las
actuaciones de atención al estudiante que ya se están realizando (programas de
acogida, tutorías de asignaturas y otras), por un lado, desde los servicios de
atención al estudiante con discapacidad y, por otro, por los distintos responsables
de las facultades y por los tutores académicos.
Estas
consideraciones deben posibilitar la obtención de una información valiosa para
detectar necesidades básicas en la tutorización a los estudiantes con
discapacidad y priorizar aspectos susceptibles de mejora que puedan incluirse
en el PATdis. Al mismo tiempo que se realiza la detección de necesidades, es
conveniente detectar posibles barreras y resistencias, verificar el grado de
implicación de la institución, de los responsables de centro y del profesorado,
y conocer los soportes de que dispone el estudiantado, entre otros.
Con
la información recabada en la detección de necesidades es posible determinar
aquellos aspectos que precisan de un mayor soporte y orientación para ayudar en
la transición y la acogida del estudiante con discapacidad en la universidad,
paliar las deficiencias detectadas para facilitar la integración del estudiante
con discapacidad en la vida universitaria, orientar al estudiante con
discapacidad en la organización de su carrera académica y profesional. Así, la
concreción de objetivos queda vinculada al análisis de las necesidades
detectadas y favorece el establecimiento de prioridades a la vez que se podrán
destacar los ámbitos de actuación principales.
En
este sentido, los objetivos que se establezcan deberán orientarse claramente a
favorecer la integración de los estudiantes con discapacidad en el entorno
universitario, optimizar su proceso de aprendizaje, potenciar su autonomía
personal y facilitar la maduración del proyecto personal y profesional de los
estudiantes con discapacidad.
Establecidos
los objetivos se concreta el plan de intervención que, normalmente, contempla:
Los momentos
clave de intervención.
La tipología de
las tutorías en función de los agentes implicados y los destinatarios.
Las actuaciones
que corresponden a cada uno de los participantes.
Los recursos
puestos a disposición de la acción tutorial.
Los mecanismos
de seguimiento y evaluación que se establecen.
Es
evidente que los distintos elementos considerados se deben relacionar entre sí,
si consideramos que interactúan en función de los propósitos de la
intervención. El siguiente cuadro muestra la interrelación mencionada.
Las
concreciones pueden ser más o menos detalladas y pueden acompañarse de
protocolos referidos a la organización de las tutorías (espacios accesibles,
tiempo, periodicidad), instrumentos para los tutores (ejemplo de fichas para el
seguimiento de las tutorías, pautas para las entrevistas, pautas de
seguimiento...), documentos sobre la tutoría (función del tutor, instrumentos
de autoevaluación…).
También,
puede acompañarse el PATdis de información general sobre la inclusión y la
discapacidad; servicios de apoyo al profesorado; adaptaciones que se deben
llevar a cabo en las metodologías docentes o en la elaboración de materiales;
entre otras.
Fase
de ejecución
Resulta
importante en esta fase considerar la manera como se materializan las
actuaciones previstas, incluyendo los sistemas de información que se utilizan,
los mecanismos de apoyo a los estudiantes y la manera como se identifican y
resuelven los problemas puntuales que se presentan. De hecho, en un primer
momento, y antes de pasar a la intervención, se trata de detallar más la
planificación realizada y concretarla en programas de trabajo.
Asimismo,
es importante en esta fase la difusión que se haga de la propuesta a todos los
niveles, incluyendo al estudiantado sin discapacidad. Esta difusión, que puede
iniciarse incluso en la fase de promoción, busca vías para sensibilizar al
profesorado de la necesidad de adaptar sus asignaturas a las necesidades de los
estudiantes con discapacidad y al resto de la comunidad universitaria sobre la
diversidad de situaciones que existen.
Los
mecanismos de seguimiento que se establecen forman también parte de esta fase y
bien utilizados nos pueden servir para re adaptar el Plan tutorial que se
realiza a situaciones concretas que aparezcan, logrando su máxima eficiencia.
Fase
de evaluación y difusión del proyecto
El
diseño de un PATdis, su puesta en marcha y los resultados que genera, deben ser
objeto de seguimiento y evaluación para comprobar hasta qué punto el proceso
seguido ha sido adecuado y hasta qué punto se han logrado los objetivos que se
preveían, como mecanismos de mejora y optimización.
Finalidad
de la evaluación. La
evaluación del PATdis permite recoger datos para analizar qué aspectos del plan
de acción tutorial para el estudiante con discapacidad requieren ajustes. Los
datos que se recojan deben incluir aspectos relacionados con la modalidad de la
tutoría realizada, los contenidos, los agentes o el formato, de modo que se
pueda verificar la utilidad que tiene esta tutoría para el estudiante con
discapacidad, comprobar si el uso que se hace de la misma es suficiente,
confirmar que se atienden las necesidades específicas y reales del estudiante,
etc.
Agentes
implicados. Es
importante considerar la opinión del estudiante dado que es el auténtico
destinatario y beneficiario del PATdis. El punto de vista de los profesionales
del Servicio de Atención al Estudiante con discapacidad y los profesores
también hay que tenerlo presente, ya que conocen directamente las incidencias,
los problemas y las posibles disfunciones con que se encuentran los estudiantes
en el día a día. Y, por último, también habría que tener en cuenta la visión
institucional que puedan dar los tutores de centro, que, en definitiva serán
los coordinadores del PATdis en cada Facultad. Asimismo, también será adecuado
tener presente al estudiante-asesor en caso que lo hubiera.
Objeto
de la evaluación.
Es conveniente determinar las cuestiones cuya adecuación y buen funcionamiento
se quiere verificar. Así, se pueden tomar como referentes a los objetivos, las
modalidades, las acciones realizadas, la selección de tutores, el soporte
recibido, los recursos destinados y otros aspectos, pero sin obviar que la
clave se sitúa en la utilidad de las acciones tutoriales para el estudiante.
Instrumentos
y momentos. La
recogida de información puede articularse a través de cuestionarios dirigidos a
cada uno de los colectivos sobre los que interesa conocer su percepción. La
información recabada puede complementarse y contrastarse con entrevistas
individuales y grupales. Si se pretenden ajustar recursos y estrategias, es
importante realizar un seguimiento del proceso; pero si lo que se pretende es
valorar el PATdis en su conjunto, resulta más conveniente desempeñar una
evaluación final al concluir el curso académico (grado de consecución de los
objetivos, participación del estudiante, utilidad para los estudiantes,
etc.).
La
recopilación de estos datos puede permitir:
Conocer los
tipos de discapacidad de los estudiantes que ingresan en la universidad,
valorando sus necesidades educativas.
Valorar las
limitaciones de la institución para adecuarlas a las necesidades del estudiante
con discapacidad.
Valorar las
adaptaciones curriculares realizadas (metodología docente, adaptación de
materiales, necesidad de apoyo personal, modificación de contenidos, etc.).
Valorar las
actuaciones de atención al estudiante que ya se están realizando (programas de
acogida, tutorías de asignaturas y otras), por un lado por el Servicio de
atención al estudiante con discapacidad de la universidad y, por otro, por los
distintos responsables de las Facultades y por los tutores de centro.
La
evaluación del proceso tutorial y de implementación y desarrollo del PATdis
debe buscar la implicación y complicidad de profesores, alumnos y tutores de
centro e introducir mecanismos para evaluar el grado de satisfacción con las
actuaciones y adaptaciones que se realizan.
Institucionalización
del PATdis
La
progresiva implementación del PATdis y de los procesos periódicos de
seguimiento y evaluación han de servir para reforzar y sedimentar las buenas
prácticas. Es deseable que haya mecanismos para institucionalizar los procesos
más efectivos, evitando la reconstrucción permanente de los mismos cada curso
académico.
La
aprobación e institucionalización de los protocolos e instrumentos que
corresponda, y por los órganos de gestión competentes, se deberá de acompañar
de procesos de información y formación anuales a todos los implicados en la
atención a estudiantes con discapacidad. Se trata así de socializar a los
nuevos miembros en el funcionamiento institucional, a la vez que rentabilizar
los esfuerzos realizados y reforzar la cultura institucional existente.
Algunas
cuestiones a considerar en el proceso de implementación, desarrollo e
institucionalización del PATdis serían:
Desarrollo
y mejora del PATdis:
Aplicar
progresivamente el PATdis en facultades y titulaciones.
Definir el
cronograma de implementación.
Nombrar
responsables de su ejecución.
Identificar las
buenas prácticas y difundirlas.
Promover
jornadas de difusión y formación sobre la temática.
Contenido
del PATdis:
Organizar grupos
específicos para detectar medidas a considerar en los PATdis.
Aprovechar
experiencias y valoraciones de antiguos alumnos.
Anticipar
instrumentos al profesorado para la puesta en marcha del PATdis.
Promoción
del PATdis:
Dar a conocer el
PATdis en las acciones de promoción de la universidad.
Incorporar el
contenido del PATdis en los estudios pedagógicos, si aún no está.
Realizar
programas específicos de difusión del PATdis entre el alumnado con discapacidad
no universitario.
Aumentar y
mejorar la coordinación con los responsables de bachillerato de la atención a
la diversidad y difundir el PATdis entre los centros de secundaria y equipos de
atención pedagógica, con la finalidad de que tomen conciencia de las posibilidades
y oportunidades que existen para los estudiantes con discapacidad.
Se trata de
rentabilizar recursos y de crear sinergias que permitan una presencia real de
los PATdis en las universidades, en la línea de normalizar la presencia de las
personas con discapacidad y hacer realidad una universidad inclusiva.

No hay comentarios:
Publicar un comentario