miércoles, 1 de junio de 2016

GESTIÓN DEL PATdis

GESTIÓN DEL PATdis
La concreción del PATdis en un centro universitario no es un hecho casual sino el resultado de un proceso organizado en el que cabe considerar, si queremos aumentar las garantías de éxito, las siguientes fases:

Fase de motivación, sensibilización y justificación
Se trata de promover, a través de procesos de difusión, información y formación, actitudes favorables a la realización y aplicación del PATdis. Seguramente, si se da a conocer el sentido y utilidad de un plan tutorial, si se comprenden las ventajas y posibilidades que comporta en la formación del estudiante y si logramos la implicación de los distintos agentes implicados en su realización, tendremos más garantías de éxito, al mismo tiempo que disminuiremos las resistencias al cambio que pueden surgir.
Esta fase puede concluir en el establecimiento de un plan de trabajo y la concreción de una comisión responsable de la concreción del PATdis. Es indudable que la asunción de los planes tutoriales a todos los niveles de decisión de la universidad, como instrumento necesario e importante para el desarrollo formativo de los estudiantes, facilitará su desarrollo y efectividad.

Fase de planificación
Se trata, en esta fase, de sistematizar el conjunto de actuaciones que configuran la propuesta que el centro universitario considera más idónea para la realidad en que se sitúa. Incluye tanto la detección de necesidades previa como la concreción de acciones y recursos implicados en función de los objetivos que se planteen.
La elaboración de un PATdis hay que tener en cuenta que para delimitar las actuaciones a realizar es necesario conocer:
Las características de los estudiantes y sus necesidades educativas vinculadas (necesidades derivadas de su discapacidad, antecedentes académicos, motivación, dedicación al estudio, conocimiento de la profesión). 
Las necesidades informativas, formativas y de orientación de los estudiantes con discapacidad según la titulación en la que se matriculen, con especial énfasis en la planificación de adaptaciones curriculares necesarias por parte del personal académico.
Las características de la universidad, la facultad, el centro y, en especial, de las particularidades de los estudios que se cursen, dotando a los mismos de mecanismos que permitan el asesoramiento sobre las nuevas tecnologías que posibiliten un mejor acceso a la información y a la comunicación en el entorno universitario.
Las prácticas de atención al estudiante que ya estén consolidadas, incidiendo en la organización de tutorías individuales.

De lo que se trata es de diseñar un programa de actuaciones que den respuesta a las necesidades del estudiantado universitario con discapacidad, además de diseñar instrumentos útiles para obtener información de interés en relación con las cuestiones anteriores: encuestas, entrevistas y otros instrumentos (grupos de debate, intercambio de experiencias…) pueden resultar de ayuda para la implicación de los estudiantes y el profesorado en la identificación de necesidades, resistencias y aspectos de mejora. 
La toma de decisiones para elaborar un PATdis también requiere nutrirse de otras fuentes de información: análisis de las características de los estudiantes con discapacidad de nuevo ingreso, número de estudiantes con y sin discapacidad matriculados por curso, número de estudiantes con y sin discapacidad que abandonan los estudios, porcentaje de asignaturas aprobadas en primera convocatoria o la misma evaluación de la titulación por los estudiantes con y sin discapacidad, necesidades específicas y adaptaciones necesarias en función del tipo de discapacidad del estudiante. No se trata de analizar las características sociológicas de los estudiantes con discapacidad como de delimitar sus necesidades educativas específicas, relacionadas con las adaptaciones y soportes profesionales y materiales que se ofrecerán en la carrera por parte de todos los actores.
La recopilación de estos datos puede permitir:

Conocer los tipos de discapacidad de los estudiantes que ingresan en el centro universitario, que se debe de mantener en estricta confidencialidad.
Hacer una valoración de las necesidades que puedan tener a lo largo de los estudios.
Valorar las limitaciones que puede tener debido a su discapacidad.
Saber en qué asignaturas ha encontrado mayor dificultad para seguirlas y por qué (metodología docente, adaptación y/o accesibilidad de materiales, falta de tiempo, necesidad de un asistente o un intérprete de signos, etc.), prestando el apoyo que él solicite.
Identificar, a través de los mecanismos técnicos establecidos, si el tipo de discapacidad del estudiante puede suponer dificultades añadidas para la realización de una asignatura o titulación.
Valorar las actuaciones de atención al estudiante que ya se están realizando (programas de acogida, tutorías de asignaturas y otras), por un lado, desde los servicios de atención al estudiante con discapacidad y, por otro, por los distintos responsables de las facultades y por los tutores académicos.

Estas consideraciones deben posibilitar la obtención de una información valiosa para detectar necesidades básicas en la tutorización a los estudiantes con discapacidad y priorizar aspectos susceptibles de mejora que puedan incluirse en el PATdis. Al mismo tiempo que se realiza la detección de necesidades, es conveniente detectar posibles barreras y resistencias, verificar el grado de implicación de la institución, de los responsables de centro y del profesorado, y conocer los soportes de que dispone el estudiantado, entre otros. 

Con la información recabada en la detección de necesidades es posible determinar aquellos aspectos que precisan de un mayor soporte y orientación para ayudar en la transición y la acogida del estudiante con discapacidad en la universidad, paliar las deficiencias detectadas para facilitar la integración del estudiante con discapacidad en la vida universitaria, orientar al estudiante con discapacidad en la organización de su carrera académica y profesional. Así, la concreción de objetivos queda vinculada al análisis de las necesidades detectadas y favorece el establecimiento de prioridades a la vez que se podrán destacar los ámbitos de actuación principales.

En este sentido, los objetivos que se establezcan deberán orientarse claramente a favorecer la integración de los estudiantes con discapacidad en el entorno universitario, optimizar su proceso de aprendizaje, potenciar su autonomía personal y facilitar la maduración del proyecto personal y profesional de los estudiantes con discapacidad.

Establecidos los objetivos se concreta el plan de intervención que, normalmente, contempla:
Los momentos clave de intervención.
La tipología de las tutorías en función de los agentes implicados y los destinatarios.
Las actuaciones que corresponden a cada uno de los participantes.
Los recursos puestos a disposición de la acción tutorial.
Los mecanismos de seguimiento y evaluación que se establecen.

Es evidente que los distintos elementos considerados se deben relacionar entre sí, si consideramos que interactúan en función de los propósitos de la intervención. El siguiente cuadro muestra la interrelación mencionada.

Las concreciones pueden ser más o menos detalladas y pueden acompañarse de protocolos referidos a la organización de las tutorías (espacios accesibles, tiempo, periodicidad), instrumentos para los tutores (ejemplo de fichas para el seguimiento de las tutorías, pautas para las entrevistas, pautas de seguimiento...), documentos sobre la tutoría (función del tutor, instrumentos de autoevaluación…). 
También, puede acompañarse el PATdis de información general sobre la inclusión y la discapacidad; servicios de apoyo al profesorado; adaptaciones que se deben llevar a cabo en las metodologías docentes o en la elaboración de materiales; entre otras.

Fase de ejecución
Resulta importante en esta fase considerar la manera como se materializan las actuaciones previstas, incluyendo los sistemas de información que se utilizan, los mecanismos de apoyo a los estudiantes y la manera como se identifican y resuelven los problemas puntuales que se presentan. De hecho, en un primer momento, y antes de pasar a la intervención, se trata de detallar más la planificación realizada y concretarla en programas de trabajo.
Asimismo, es importante en esta fase la difusión que se haga de la propuesta a todos los niveles, incluyendo al estudiantado sin discapacidad. Esta difusión, que puede iniciarse incluso en la fase de promoción, busca vías para sensibilizar al profesorado de la necesidad de adaptar sus asignaturas a las necesidades de los estudiantes con discapacidad y al resto de la comunidad universitaria sobre la diversidad de situaciones que existen.
Los mecanismos de seguimiento que se establecen forman también parte de esta fase y bien utilizados nos pueden servir para re adaptar el Plan tutorial que se realiza a situaciones concretas que aparezcan, logrando su máxima eficiencia.

Fase de evaluación y difusión del proyecto
El diseño de un PATdis, su puesta en marcha y los resultados que genera, deben ser objeto de seguimiento y evaluación para comprobar hasta qué punto el proceso seguido ha sido adecuado y hasta qué punto se han logrado los objetivos que se preveían, como mecanismos de mejora y optimización. 

Finalidad de la evaluación. La evaluación del PATdis permite recoger datos para analizar qué aspectos del plan de acción tutorial para el estudiante con discapacidad requieren ajustes. Los datos que se recojan deben incluir aspectos relacionados con la modalidad de la tutoría realizada, los contenidos, los agentes o el formato, de modo que se pueda verificar la utilidad que tiene esta tutoría para el estudiante con discapacidad, comprobar si el uso que se hace de la misma es suficiente, confirmar que se atienden las necesidades específicas y reales del estudiante, etc.

Agentes implicados. Es importante considerar la opinión del estudiante dado que es el auténtico destinatario y beneficiario del PATdis. El punto de vista de los profesionales del Servicio de Atención al Estudiante con discapacidad y los profesores también hay que tenerlo presente, ya que conocen directamente las incidencias, los problemas y las posibles disfunciones con que se encuentran los estudiantes en el día a día. Y, por último, también habría que tener en cuenta la visión institucional que puedan dar los tutores de centro, que, en definitiva serán los coordinadores del PATdis en cada Facultad. Asimismo, también será adecuado tener presente al estudiante-asesor en caso que lo hubiera.

Objeto de la evaluación. Es conveniente determinar las cuestiones cuya adecuación y buen funcionamiento se quiere verificar. Así, se pueden tomar como referentes a los objetivos, las modalidades, las acciones realizadas, la selección de tutores, el soporte recibido, los recursos destinados y otros aspectos, pero sin obviar que la clave se sitúa en la utilidad de las acciones tutoriales para el estudiante. 

Instrumentos y momentos. La recogida de información puede articularse a través de cuestionarios dirigidos a cada uno de los colectivos sobre los que interesa conocer su percepción. La información recabada puede complementarse y contrastarse con entrevistas individuales y grupales. Si se pretenden ajustar recursos y estrategias, es importante realizar un seguimiento del proceso; pero si lo que se pretende es valorar el PATdis en su conjunto, resulta más conveniente desempeñar una evaluación final al concluir el curso académico (grado de consecución de los objetivos, participación del estudiante, utilidad para los estudiantes, etc.). 

La recopilación de estos datos puede permitir:
Conocer los tipos de discapacidad de los estudiantes que ingresan en la universidad, valorando sus necesidades educativas.
Valorar las limitaciones de la institución para adecuarlas a las necesidades del estudiante con discapacidad.
Valorar las adaptaciones curriculares realizadas (metodología docente, adaptación de materiales, necesidad de apoyo personal, modificación de contenidos, etc.).
Valorar las actuaciones de atención al estudiante que ya se están realizando (programas de acogida, tutorías de asignaturas y otras), por un lado por el Servicio de atención al estudiante con discapacidad de la universidad y, por otro, por los distintos responsables de las Facultades y por los tutores de centro.

La evaluación del proceso tutorial y de implementación y desarrollo del PATdis debe buscar la implicación y complicidad de profesores, alumnos y tutores de centro e introducir mecanismos para evaluar el grado de satisfacción con las actuaciones y adaptaciones que se realizan. 

Institucionalización del PATdis
La progresiva implementación del PATdis y de los procesos periódicos de seguimiento y evaluación han de servir para reforzar y sedimentar las buenas prácticas. Es deseable que haya mecanismos para institucionalizar los procesos más efectivos, evitando la reconstrucción permanente de los mismos cada curso académico.
La aprobación e institucionalización de los protocolos e instrumentos que corresponda, y por los órganos de gestión competentes, se deberá de acompañar de procesos de información y formación anuales a todos los implicados en la atención a estudiantes con discapacidad. Se trata así de socializar a los nuevos miembros en el funcionamiento institucional, a la vez que rentabilizar los esfuerzos realizados y reforzar la cultura institucional existente.
Algunas cuestiones a considerar en el proceso de implementación, desarrollo e institucionalización del PATdis serían:

Desarrollo y mejora del PATdis:
Aplicar progresivamente el PATdis en facultades y titulaciones.
Definir el cronograma de implementación.
Nombrar responsables de su ejecución.
Identificar las buenas prácticas y difundirlas.
Promover jornadas de difusión y formación sobre la temática.

Contenido del PATdis:
Organizar grupos específicos para detectar medidas a considerar en los PATdis.
Aprovechar experiencias y valoraciones de antiguos alumnos.
Anticipar instrumentos al profesorado para la puesta en marcha del PATdis.

Promoción del PATdis:
Dar a conocer el PATdis en las acciones de promoción de la universidad.
Incorporar el contenido del PATdis en los estudios pedagógicos, si aún no está.
Realizar programas específicos de difusión del PATdis entre el alumnado con discapacidad no universitario.
Aumentar y mejorar la coordinación con los responsables de bachillerato de la atención a la diversidad y difundir el PATdis entre los centros de secundaria y equipos de atención pedagógica, con la finalidad de que tomen conciencia de las posibilidades y oportunidades que existen para los estudiantes con discapacidad.
Se trata de rentabilizar recursos y de crear sinergias que permitan una presencia real de los PATdis en las universidades, en la línea de normalizar la presencia de las personas con discapacidad y hacer realidad una universidad inclusiva.


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