jueves, 2 de junio de 2016

AUTOR.

                              
 SALUDOS A TODOS


CERTIFICACIÓN   DE   E – MEDIADOR   EN   AVA.


J a i r i t       G a r a v i t.
Ingeniero Industrial.
Esp. Educación Superior y a Distancia.
Jgaravit@unadvirtual.edu.co
Zona caribe – Cead Valledupar.
2016.

TODAS  LAS  BENDICIONES  DEL  CIELO SOBRE USTED.

EL RETO DE LA UNIVERSIDAD INCLUSIVA

EL   RETO   DE   LA   UNIVERSIDAD   INCLUSIVA

El contexto globalizador y cambiante en que nos encontramos requiere nuevas formas de enseñanza y aprendizaje coherentes con la realidad y las demandas formativas que ésta genera. Toma importancia, en este contexto, la adquisición de competencias para la resolución de problemas profesionales y personales planteados en la cotidianeidad. La universidad, atenta a esta realidad, refuerza así un modelo formativo en que la interacción con el estudiante, su trabajo autónomo y la comunicación bidireccional cobran relevancia. 

Detrás de este planteamiento se revitaliza la idea de que las acciones orientadoras y tutoriales, siempre presentes, constituyen también un aspecto de la formación integral de los estudiantes. Se entiende que orientar es ampliar el marco de experiencias, intereses, expectativas y oportunidades, promoviendo que los estudiantes desarrollen las capacidades apropiadas para integrarse y rentabilizar  los estudios universitarios y para proyectarse hacia la integración social y profesional. 

Las universidades del estado han ido desarrollando, desde la perspectiva señalada y en los últimos años, un conjunto variado de acciones tutoriales: orientación sobre la elección de los estudios y su acceso, el proceso de matriculación y la elección de itinerarios curriculares, el soporte a los estudios, la ayuda para facilitar la inserción laboral y la posible continuidad de los estudios en postgrado, por ejemplo. En ocasiones, las funciones tutoriales incluyen el desarrollo personal y humano del estudiante como parte de la educación para la carrera. Se procura traspasar así la acción tutorial limitada a la resolución de dudas sobre contenidos y asignaturas que durante mucho tiempo ha prevalecido en nuestro sistema universitario. Paralelamente, se promueven la realización de planes de tutoría que, aprovechando las sinergias existentes, permitan sistematizar el conjunto de opciones que los centros universitarios adoptan en apoyo al progreso y éxito académico de sus estudiantes.
La extensión de la preocupación y apoyo al estudiante también ha llegado a personas y colectivos que precisan de una atención especial por sus características, desarrollando normativa al respecto. Así, la Ley, Orgánica de Universidades, así como los Estatutos de prácticamente la totalidad de las universidades públicas, incluye varios preceptos sobre el proceso de inclusión en contextos universitarios, específicamente para aquellos estudiantes con discapacidad. Entre ellos se encuentra el reconocimiento del derecho del alumnado con discapacidad a la igualdad de oportunidades y no discriminación por razón de discapacidad, y el establecimiento por parte de las universidades de medidas de acción positiva. Asimismo, algunos Estatutos establecen la puesta en marcha de Unidades de atención a los estudiantes con discapacidad, o de servicios específicos para este colectivo (asistencia social, inserción laboral, asesoramiento, orientación, tutorización, interpretación en lengua de signos, voluntariado, etc.). Además, existen estatutos y reglamentos universitarios que establecen medidas de adaptación curricular, sobre todo en lo que se refiere al tiempo y el formato de los exámenes, así como de apoyo en el ámbito de la docencia y la evaluación. Algunas universidades crearon incluso una comisión para llevarlas a cabo. 

La orientación y tutoría se enfrenta, en este contexto, a dos problemas principales como son la delimitación de los colectivos a los que debe atender y la concreción de la filosofía que se ha de aplicar. 
Entendemos la discapacidad desde la perspectiva que considera la (OMS y OPS, 2001). Como término genérico, la discapacidad incluye deficiencias de las funciones y estructuras corporales (antes identificadas como deficiencias), limitaciones en la actividad habitual (antes identificadas como discapacidades) y restricciones en la participación social posible (antes identificadas como minusvalías), indicando los aspectos negativos de la integración entre el individuo (condición de salud) y sus factores contextuales (factores ambientales y personales).
Las personas con discapacidad (diversidad funcional, para algunos estudiosos) se identificarían así con las que poseyendo una o más deficiencias de tipo físico, mental, psíquica o sensorial, sea con carácter temporal o permanente, ven restringida o impedida su participación plena y efectiva, con igualdad de condiciones que las demás personas y en la sociedad con la que se relacionan, como consecuencia de la interacción con diversas barreras presentes en el entorno. Bajo esa denominación entran, por tanto, variedad de posibilidades.

Más recientemente, la convención sobre los derechos de las personas con discapacidad reconoce que la discapacidad es un concepto que evoluciona y que resulta de la interacción entre las personas con deficiencias y las barreras debidas a la actitud y al entorno que evitan su participación plena y efectiva en la sociedad, en igualdad de condiciones con las demás” (ONU, 2006).

La atención a las personas con discapacidad en contextos formativos se relaciona con la consideración de las necesidades educativas específicas que precisan. Estas guardan relación con una concepción del aprendizaje entendido como un proceso constructivo que se desarrolla en la interacción de la persona con el medio. Se refieren a los apoyos y recursos extraordinarios que algunos estudiantes con discapacidad precisan para asegurar su proceso académico y obtener experiencias apropiadas y que permitan un aprendizaje significativo. Su consideración y aplicación nos permiten avanzar en diseños universales para el aprendizaje (respetuosos con los principios de equidad, flexibilidad, información y accesibilidad, entre otros) y en el desarrollo de instituciones inclusivas.

Conseguir los propósitos mencionados no es fácil, pero si plantearle como un reto que progresivamente puede ser superable. La opción es importante y, por lo mismo, debe ser abierta a todos los estudiantes y a todas las posibilidades. Supone, además, considerar y hablar de la responsabilidad del profesor (que debe ser receptivo) y del alumno (que debe ser proactivo, dando a conocer sus necesidades, solicitando servicios, o reclamando todo lo que precise), de la manera como lo comunica el estudiante con discapacidad, de la manera como el estudiante percibe y siente la relación de ayuda, que puede exigir, a veces, la mediación, y de trabajar desde la normalidad. Hay que considerar, también, los problemas operativos que el proceso de orientación exige y los derivados de una organización que fragmenta mucho el currículum formativo o que dificulta la coordinación al intervenir muchos profesores en una misma asignatura, por ejemplo.
Progresivamente, se trata de superar la universidad segregadora y avanzar en la línea de la integración y en el reto de la inclusión. La universidad inclusiva piensa en todas y cada una de las personas que con ella se relacionan y toma medidas para que esas relaciones no queden afectadas por las características de las personas. De hecho, hace realidad en el día al día la accesibilidad universal en situaciones concretas y sencillas (formularios de matrícula, accesibilidad informática...) y la extiende a todo tipo de vulnerabilidad, evitando la frágil frontera entre algunos tipos de diversidad y los inicios de la marginalidad. 

Objetivos del PATdis
La presente guía tiene como finalidad servir de apoyo a los agentes implicados en la orientación de los estudiantes universitarios con discapacidad. Se trata de proporcionar pautas claras de actuación a los distintos agentes implicados en el proceso formativo de los estudiantes con discapacidad, con el fin de garantizar que los estudiantes con discapacidad puedan seguir sus estudios universitarios en igualdad de condiciones que el resto de estudiantes. Su mayor logro sería ayudar a optimizar el proceso de aprendizaje del estudiante con discapacidad, potenciar su autonomía personal y facilitar la maduración de su proyecto personal y profesional. Paralelamente, busca favorecer prácticas inclusivas en la universidad y en las actividades internas y externas vinculadas con los estudios universitarios.

Más específicamente, los objetivos que pretende son:
Proporcionar pautas generales de atención y apoyo para personas que presentan necesidades educativas específicas asociadas a discapacidad.
Impulsar la actividad de centros y titulaciones dirigida a sistematizar la atención a estudiantes con discapacidad.
Proporcionar herramientas que permitan la elaboración de planes tutoriales para estudiantes con discapacidad en las distintas facultades.

A través del PATdis se busca favorecer los objetivos formativos vinculados a la tutoría universitaria, que se pueden concretar en:

Conocer, valorar y responder a las necesidades individuales de los estudiantes con discapacidad en un contexto universitario.
Orientar de manera personalizada al estudiante con discapacidad en el proceso de formación universitaria.
Ayudar en la búsqueda de soluciones a las posibles dificultades académicas y personales  vinculadas a la formación universitaria.

Situados los propósitos en el contexto de una universidad inclusiva, el reto está en hacer efectivas y eficientes las actuaciones que se promuevan. También en proporcionar una herramienta útil y fácil de utilizar que sirva como primer referente para los procesos de atención de los estudiantes con discapacidad. 

Destinatarios Del PATdis
Los destinatarios directos son:

Las instituciones universitarias (universidades, centros de educación superior) y, más concretamente, los servicios establecidos de acompañamiento y ayuda al estudiante.
Los gestores universitarios vinculados a la atención de estudiantes universitarios con discapacidad, particularmente, los responsables de facultades (tutores de estudiantes con discapacidad), los coordinadores de titulación y los gestores de programas establecidos de atención a estudiantes universitarios con discapacidad.
Las personas relacionadas directamente con estudiantes universitarios con discapacidad, normalmente, profesorado, personal de administración y servicios, y el resto de estudiantes.

Pueden también tener interés en el contenido de la Guía de Recomendaciones y en las propuestas que contiene, todo el personal de la universidad identificado con la construcción de una universidad más inclusiva, instituciones y profesorado de enseñanza secundaria que busca una transición secundaria-universidad de calidad y expertos en temas de diversidad e inclusión educativa.
Se trata, por tanto, de una propuesta de interés informativo, formativo e institucional, que puede ayudar a la inclusión efectiva de todos los estudiantes, a la sensibilización de la población universitaria sobre la problemática de los que tienen una discapacidad y a una mayor consciencia de normalidad para algunos universitarios con discapacidad. 

Formas  de  utilización  del  PATdis
El PATdis ha de servir a los objetivos establecidos; sin embargo, las formas de utilización pueden ser diversas, en función de las prioridades que se establezcan y de la naturaleza del contexto de actuación. En cualquier caso, partiremos siempre de su concreción para una universidad o centro de educación superior determinado.

Este documento debe ser interpretado como una guía a adaptar en planes de acción tutorial para estudiantes con discapacidad específicos en función de las características y necesidades de  centros universitarios y titulaciones. También puede ser de interés su utilización por las unidades o servicios de atención a las personas con discapacidad. Asimismo pueden derivarse de ellas concreciones, como puedan ser, a modo de ejemplo: un decálogo para el personal (directivos, profesorado o estudiantes), protocolos de actuación para servicios o personas, listas de control sobre procesos de orientación y tutoría o un modelo de evaluación del sistema de calidad de la atención a los estudiantes con discapacidad.
                                                   
Las reflexiones desarrolladas en este documento pueden servir para diseñar:

Acciones informativas, dirigidas tanto a la sensibilización e información de los colectivos implicados como a toda la comunidad universitaria. La difusión de dichas acciones en los procesos de captación y matriculación de los estudiantes pueden servir a tales propósitos.
Acciones formativas sobre metodologías inclusivas y accesibilidad de los materiales de aprendizaje.
Acciones institucionales, relacionadas con la defensa de los derechos y deberes de las personas, el fomento de una universidad inclusiva, el desarrollo de unidades o servicios de atención al estudiante con discapacidad.

En cualquier caso, se trata de considerar el PATdis como: a) un medio para promover e impulsar la atención de estudiantes con discapacidad; b) un instrumento para sensibilizar e implicar a todos en el desarrollo de la universidad inclusiva, lo que exige concreciones adecuadas a los contextos concretos y que cuenten con la participación de los agentes implicados; c) un producto que incide en los aspectos positivos, reforzando las buenas conductas y evitando visiones exclusivamente centradas en el cumplimiento de la legislación vigente; d) una propuesta que busca su aceptación y aplicación de una manera voluntaria, partiendo del convencimiento de su necesidad e importancia; y e) una aplicación que considera tan importante el contenido como las formas, cómo se concreta y cómo se aplica, resaltando de nuevo el valor de la participación y de la formación y difusión permanentes.


miércoles, 1 de junio de 2016

INTERVENCIÓN INSTITUCIONAL PARA LA INCLUSIÓN.

INTERVENCIÓN  INSTITUCIONAL  PARA   LA   INCLUSIÓN.

Las universidades, durante los últimos años, han realizado un gran avance en la gestión política y administrativa para establecer líneas de actuación más inclusivas que permita garantizar los derechos de todos los estudiantes (incluidos los estudiantes con discapacidad) en todos los ámbitos (personal, educativo, laboral) basándose en los principios de accesibilidad universal y diseño para todos.
A pesar de los esfuerzos que la Universidad está acometiendo para alcanzar y desarrollar procesos de inclusión educativa de calidad, todavía queda un largo camino por recorrer. No podemos olvidar que la calidad, y en definitiva la excelencia, de cualquier sistema educativo está directamente relacionado con la capacidad que la institución tiene para dar respuesta a los estudiantes susceptibles de ser excluidos socialmente.

Aquellas instituciones públicas y/o privadas que pretendan ser excelentes en sus respectivos ámbitos, deberán considerar e incorporar la capacidad de implementar procesos de inclusión dentro de sus organizaciones como una medida clave. Una universidad será excelente por disponer de magníficos resultados en la docencia e investigación, pero también por su capacidad para desarrollar políticas inclusivas que permitan el acceso a la formación de aquellos estudiantes que más dificultades tienen, posibilitando y logrando la autonomía y empoderamiento de los mismos. Para ello, la universidad, como institución que genera conocimiento y transformación social, deberá desarrollar las medidas y acciones oportunas que permitan lograr una inclusión real de los colectivos más desfavorecidos y, entre ellos, de las personas con discapacidad. Sólo de esta forma se logrará una universidad inclusiva que revertirá en  una sociedad más justa.

En este sentido, una de las primeras acciones que como institución debe llevar a cabo la universidad es velar por el cumplimiento del marco legal existente en el ámbito de la discapacidad, legislación que algunas universidades han desarrollado mediante la aprobación de reglamentos específicos y que tienten como objetivo garantizar la igualdad de oportunidades en el acceso, la permanencia y el egreso de los estudiantes con discapacidad.
Las medidas adoptadas en la dirección señalada deben ser transferidas a todos los órganos y agentes implicados en los diferentes procesos en los que los estudiantes se ven implicados durante su estancia en la Universidad (formación, investigación, participación, etcétera) y deben ser también evaluadas para conocer su grado de cumplimiento.

Se materializa así el compromiso  de la institución en todos los niveles (rectorado, decanatos, coordinadores de titulación, profesorado, personal de administración y servicios, estudiantes, visitantes, etc.) y con todas las personas, que la sienten como propia y a la que ofrecen su trabajo y coordinación para conseguir las mejores respuestas posibles. Hablamos de un compromiso institucional que se complementa con la implicación de colectivos y personas y que consigue un  perfecto equilibrio entre los derechos y los deberes de toda la comunidad universitaria. Hablamos también de la universidad como un espacio de convivencia real y democrática, cuya expresión superior sería la de un campus universitario inclusivo.


AGENTES IMPLICADOS.

AGENTES   IMPLICADOS
Diversos son los agentes que pueden desempeñar las funciones tutoriales: psicopedagogos de los servicios de atención al estudiante con discapacidad; tutores de centro; profesorado de las distintas asignaturas; estudiantes con o sin discapacidad de cursos superiores que asesoran e informan a otros (tutoría entre iguales); profesionales en el lugar de prácticas (mentores de practicum) que se coordinan con el profesorado tutor de la universidad; y personal de programas concretos y específicos. Algunas de las funciones y actividades que realizan y el marco institucional desde el que actúan, se comentan a continuación:
 Servicios universitarios de atención al estudiante con discapacidad.  Estos servicios existen en la casi totalidad de las universidades públicas y privadas del territorio español. Su misión es garantizar que los estudiantes con discapacidad puedan acceder, estudiar y finalizar sus estudios universitarios en igualdad de oportunidades que el resto de estudiantes, poniendo a su disposición los recursos técnicos y humanos que pueden requerir a lo largo de su proceso formativo. A lo largo del tiempo, estos servicios se han ido profesionalizando y asumiendo tareas de tutorización y acompañamiento de los estudiantes con discapacidad en el ámbito universitario. Acciones de acogida (detección de necesidades sociales, personales y de comunicación), información al profesorado sobre las adaptaciones metodológicas en el aula, adaptaciones para garantizar el acceso a la información y a la comunicación, gestión de las adaptaciones de los sistemas de evaluación, adaptaciones de mobiliario y espacio son, entre otros, algunos de los servicios que prestan.

Responsable de facultad.  En el contexto de los centros universitarios, existe a menudo un responsable de la atención al colectivo de estudiantes con discapacidad. Suele ser un miembro del equipo decanal o el coordinador de titulación, que asume esta función general; también, se puede hablar de un responsable específico que actúa por delegación de los anteriores (responsable de facultad, en algunas instituciones). Las opciones son diversas y varían en función del tamaño del colectivo considerado, las titulaciones afectadas y el sistema organizativo adoptado institucionalmente.
El responsable de facultad sirve de vínculo entre los servicios de atención al estudiante con discapacidad, los docentes y los estudiantes con discapacidad. Su intervención resulta clave por la proximidad que tiene con los estudiantes y con el profesorado implicado; el amplio conocimiento que posee de la titulación, de las asignaturas que estén cursando los estudiantes con discapacidad y de las salidas profesionales que hay que realizar; y la facilidad para canalizar los cambios que sean necesarios en la gestión académica u otros aspectos vinculados a la función del centro universitario. Más concretamente, puede incidir en aspectos:

Académicos de la titulación, proporcionando información y la acogida inicial, el seguimiento del progreso académico, la orientación en la elección de materias y técnicas de estudio, etc.
Profesionales, desde la orientación sobre el itinerario profesional hasta aspectos de formación permanente. 
Personales, derivando al estudiante hacia unidades o servicios que puedan ayudarle en la toma de decisiones, la resolución de conflictos, etc.

 Docente – Tutor académico. Debe tener un buen conocimiento de los estudios, interés en orientar y ayudar al estudiante con discapacidad en el seguimiento de la asignatura y disponer de competencias para hacerlo con éxito. Se trata de que sea competente para trabajar en y con la diversidad. Su perfil debe cumplir, por lo menos, con dos requisitos: a) conocimiento básico de la titulación, los itinerarios curriculares, los ámbitos de la profesión y los servicios ofrecidos por la universidad, que le permitan adaptar las metodologías docentes en función tanto de la discapacidad de los estudiantes que tenga en el aula como de los recursos y los materiales de aprendizaje de que disponga; y b) disponer de habilidades sociales y de relación como aptitudes para la relación interpersonal, empatía con los estudiantes con discapacidad y predisposición para afrontar positivamente los problemas.

Estudiantes – Asesores. La implicación de los estudiantes en la atención a la diversidad contribuye a su formación personal y se vincula a su mayor responsabilidad en el funcionamiento universitario. En algunas universidades, los requisitos para ser estudiante asesor (mentor) se relacionan con estar cursando los últimos cursos de una titulación en la que se desarrolla el programa. Existe también la posibilidad de que un estudiante con discapacidad de un curso superior asesore a otro estudiante sobre recursos, asignaturas, trabajos académicos, servicios que ofrece la institución, etc. 
Generalmente, las principales demandas de los estudiantes a sus respectivos compañeros asesores responden a dos ámbitos: cotidianeidad en la Facultad y en la Universidad (ubicación de servicios, información institucional, estructura y funcionamiento interno, trámites y gestiones, etc.); información sobre particularidades de determinadas materias; dudas y dificultades ante los estudios; planificación de la carrera.
Cabe considerar también la importancia de que estudiantes con discapacidad de los últimos cursos o de postgrado actúen como asesores expertos de otros estudiantes  con discapacidad que están en el primer año, y como asesores a docentes.
Otra modalidad existente en algunas universidades consiste en que el estudiante asesor sea un estudiante compañero del mismo curso y grupo, el cual apoya al estudiante con discapacidad en tareas como la toma de apuntes, la manipulación en clases prácticas, gestión de agenda, en función de las necesidades del estudiante con discapacidad. El estudiante de apoyo recibe formación para el desarrollo de la actividad.

Otros implicados
Prestan apoyo a los estudiantes con discapacidad otras figuras que, dentro del proceso de tutorización, pueden considerarse como agentes facilitadores, al no tener responsabilidad directa en la toma de decisiones, que recae en el propio estudiante con discapacidad.

Personal de administración y servicios. Como implicados en la gestión de servicios informativos, administrativos y de gestión de las instalaciones, el personal de administración y servicios puede apoyar de una manera significativa en la atención a estudiantes con discapacidad. Su apoyo no sólo está en las facilidades que proporcione, sino también en el trato personalizado que dispense y en las propuestas de mejora que canalice hacia la organización.

Asistente personal. Reconocido por primera vez en España mediante la Ley 39/2006, de Promoción de la autonomía personal y atención a las personas en situación de dependencia (LAPAD), cuyo objetivo es facilitar a las personas con discapacidad y en situación de dependencia que puedan llevar una vida autónoma. La existencia del Asistente Personal (AP) se basa en el deseo y el derecho de las personas con discapacidad a controlar su propia vida y a vivirla con la dignidad que conlleva estar en igualdad de oportunidades con el resto de la ciudadanía. El papel del AP está vinculado directamente con las necesidades asistenciales o educativas de las personas con discapacidad, siendo un apoyo imprescindible para poder llevar a cabo sus estudios universitarios en determinados casos.

Intérprete de lengua de signos. Figura de apoyo a la comunicación oral de los estudiantes con discapacidad auditiva que utilizan la lengua de signos como lengua vehicular. Para estos estudiantes, el intérprete de lengua de signos (ILS) es un recurso imprescindible para el seguimiento y aprovechamiento de las clases y para poder participar activamente en las mismas.
Servicios psicopedagógicos generales. Existentes en muchas universidades, su función es orientar y asesorar individualmente al estudiante con problemas personales y de aprendizaje ofreciendo asesoramiento en técnicas de estudio, gestión del tiempo y organización del material académico y técnicas de afrontamiento al estrés, entre otros. 
A modo de resumen, las acciones generales que deberían realizar los distintos agentes implicados quedan recogidas a continuación.


Institución/Universidad
Potenciar la realización de acciones de promoción entre la universidad y los centros de secundaria para facilitar la transición a la universidad de los estudiantes con discapacidad.
Organizar Jornadas de Puertas Abiertas para estudiantes de bachillerato con discapacidad
Organizar visitas al campus para estudiantes de secundaria y de ciclos formativos
Dar a conocer el campus a las familias de estudiantes de bachillerato y de ciclos formativos
Visitar centros de secundaria y ayuntamientos 
Organizar salones y ferias de enseñanza
Garantizar la accesibilidad de la información
Ofrecer formación sobre metodologías docentes y materiales y recursos accesibles.

Servicio de atención al estudiante con discapacidad.
Detectar las necesidades educativas de cada estudiante
Intervenir ante las necesidades educativas de cada estudiante
Informar al profesorado sobre las necesidades educativas de cada estudiante
Orientar en la elección de los estudios teniendo en cuenta las necesidades educativas derivadas de la discapacidad
Orientar en la modalidad de estudios a la hora de realizar la matrícula (vía rápida/lenta, turno)
Facilitar la movilidad dentro del campus
Gestionar la asignación del personal de apoyo (asistente personal, intérprete de lengua de signos, tomador de apuntes, etc.)
Orientar al profesorado sobre metodologías docentes, materiales y recursos accesibles
Favorecer la accesibilidad al material de enseñanza-aprendizaje
Valorar las necesidades de alojamiento adaptado
Facilitar el acceso al uso de las TIC y herramientas informáticas tanto en el proceso de enseñanza aprendizaje como en el sistema de evaluación
Dar apoyo en la gestión de recursos en los programas de movilidad en coordinación con la universidad de acogida
Orientar sobre estudios de tercer ciclo y la inserción laboral
Informar sobre los programas de becas y ayudas específicos para estudiantes con discapacidad.

Responsable de Facultad de los estudiantes con discapacidad
Acoger y presentar la facultad a los estudiantes de nuevo acceso
Orientar en la elección de asignaturas
Dar a conocer al profesorado las necesidades educativas de cada estudiante con discapacidad que tenga en sus asignaturas
Facilitar información sobre metodologías docentes, materiales y recursos accesibles al profesorado
Orientar sobre los programas de movilidad
Facilitar la orientación sobre estudios de tercer ciclo y la inserción laboral.

Docente – tutor académico
Adaptar los materiales de aprendizaje a las necesidades del estudiante
Emplear metodologías docentes inclusivas
Facilitar el acceso a herramientas informáticas, tanto en el proceso de aprendizaje como en el sistema de evaluación
Facilitar recursos documentales accesibles
Adaptar la evaluación (formato, duración, etc.)

Servicio de atención pedagógica 
Intervenir ante las dificultades en el estudio del estudiante.

Servicios universitarios de empleo
Favorecer la inserción laboral de los titulados con discapacidad.

Otros: Personal de administración y servicio
Dar apoyo para la formalización de la matrícula  
Dar apoyo en las cuestiones de tipo administrativo (cambio de matrícula…)

Asistente personal
Facilitar el seguimiento de las clases.
Ayudar o ejecutar  las actividades básicas de la vida diaria 

Estudiante de apoyo
Facilitar la toma de apuntes
Informar sobre el funcionamiento cotidiano de la facultad.
Facilitar la organización y gestión de las tareas, en caso necesario.
Dar apoyo para el seguimiento de las asignaturas
Adaptar la evaluación (formato, duración, etc.)
 Participar en sesiones de orientación y seguimiento con el estudiante o con otros agentes implicados

Servicio de atención pedagógica 

Intervenir ante las dificultades en el estudio del estudiante 

ÁREAS DE ACTUACIÓN


                         ÁREAS   DE   ACTUACIÓN
Para desarrollar las principales áreas de actuación en la atención a las necesidades educativas específicas de los estudiantes universitarios con discapacidad, se precisa tanto de la colaboración de los servicios de atención a la discapacidad como de todos aquellos agentes (coordinadores de estudios o coordinadores de estudiantes con discapacidad, por ejemplo) implicados en los diferentes momentos del proceso educativo. 
A continuación se detallan las áreas prioritarias de actuación:


Identificación y valoración de las necesidades educativas específicas de los estudiantes que presentan o pueden presentar por su situación de discapacidad
Cuando un estudiante con discapacidad llega a la universidad, el Servicio de Atención al Estudiante con discapacidad hace una detección y valoración de las necesidades específicas que presenta o pueda llegar a presentar. Dicha valoración se hace, normalmente y por protocolo, a partir del certificado de discapacidad o en su defecto, por los informes médicos que aporta el estudiante. A partir de esta valoración los profesionales del Servicio de Atención al Estudiante con Discapacidad realizan un informe donde se recogen tanto las necesidades del estudiante en el proceso de enseñanza-aprendizaje como las adaptaciones que puede requerir tanto en los sistemas de evaluación como de acceso a la información oral y/o escrita. Dicho informe también puede establecer los protocolos de actuación para dar respuesta, si fuera necesario, a las necesidades personales de estos estudiantes. 
Cabe comentar que, en cumplimiento de la legislación actual en materia de protección de datos, tanto la información sobre su situación personal como la información sobre sus necesidades específicas son tratadas con la máxima confidencialidad. Siendo necesario, además, contar con el consentimiento explícito del propio estudiante para la realización de cualquier acción que su situación requiera. 

Recomendaciones pedagógicas
Cuando un estudiante con discapacidad se inscribe o matricula en una asignatura, y se considera necesario implicar al equipo docente (profesorado, coordinador de titulación…) se programan reuniones para valorar las adaptaciones necesarias que requiere el estudiante para dar respuesta a sus necesidades educativas. Este tipo de recomendaciones pedagógicas pueden estar relacionadas con: a) adaptación de los materiales de aprendizaje (por ejemplo digitalización de información en tinta para hacerla accesible), b) adaptación de las metodologías docentes (pautas para favorecer la comunicación en el aula, estrategias para favorecer el proceso de enseñanza – aprendizaje, introducción en el aula de recursos tecnológicos, entre otros), c) adaptación y/o adecuación de los sistemas de evaluación (flexibilidad en la entrega de material evaluable, ampliación de tiempo para realización de exámenes, incorporación de recursos técnicos para facilitar la evaluación, entre otros), y d) incorporación de recursos que permitan la comunicación y participación del estudiante en el aula.

Adaptaciones en el itinerario curricular 
Todos los estudiantes, y en especial los estudiantes con discapacidad, deberían recibir  orientación sobre las asignaturas o los itinerarios a los que pueden optar, evitando la asignación previa de prejuicios y revisando para cada caso las competencias y objetivos establecidos para cada asignatura y las dificultades que pueden derivarse en función para su consecución en función del tipo de discapacidad. 
Este tipo de orientación es fundamental para los estudiantes  con discapacidad que acceden por primera vez a la universidad y que deben ajustar la elección de sus estudios en función de sus necesidades personales, competencias e intereses y expectativas. Este momento es clave para una correcta elección de estudios, porque, en muchos casos, se pueden evitar así abandonos posteriores.
Tanto al inicio del curso como a lo largo del mismo, también se puede recomendar que el estudiante solicite modificaciones de matrícula, por ejemplo, para reducir su carga lectiva, redistribuir las asignaturas entre los semestres, o para cambiar de asignaturas en caso de haber encontrado dificultades para el seguimiento de las mismas.

En este tipo de orientaciones se debería contar con la colaboración del tutor de facultad de los estudiantes con discapacidad, dado el conocimiento que tiene de los estudios, aunque también puede ser interesante incorporar al profesorado de algunas de las asignaturas para valorar si la utilización  de herramientas tecnológicas posibilitaría un mejor acceso a la información y al equipo técnico del servicio de atención a la discapacidad al conocer las necesidades del estudiante.

Accesibilidad universal: accesibilidad física y accesibilidad a la comunicación y a la información.
Este tipo de actuaciones consiste en garantizar la accesibilidad tanto física como el acceso a la información  a través de la supresión de barreras arquitectónicas, la mejora de los sistemas de señalización e información y la adaptación del mobiliario del aula en función de las necesidades de cada estudiante: mesa, pizarra digital, reserva de la primera fila, etc.
Por otro lado, la universidad debe garantizar la disponibilidad de equipos informáticos y otros recursos tecnológicos de apoyo al estudiante con discapacidad para facilitar el acceso a la información y a la comunicación.
En algunas universidades estas funciones recaen en los Servicios de Atención al Estudiante con discapacidad, los que gestionan y asesoran tanto a los estudiantes como al profesorado en el uso de las TIC y servicios asociados. También, en el conocimiento y utilización de otros recursos, como la pizarra digital de captación de tinta, los programas específicos para estudiantes con discapacidad visual –Jaws, ZoomText–, los programas de dictado, como el DragonSpeak, y los programas de comunicación aumentativa para algunos estudiantes con discapacidad física.

Tutorías con los estudiantes con discapacidad
El Servicio de Atención al Estudiante con discapacidad ofrece  a lo largo del curso académico, entre sus servicios, un programa específico de tutorías individuales con el objetivo tanto de detectar las necesidades educativas como de establecer, en función de las mismas todas las acciones necesarias para garantizar el acceso a los estudios universitarios  En estas tutorías se acompaña al estudiante con discapacidad en el conocimiento de capacidades y potencialidades y se le ofrecen pautas de trabajo para mejorar sus estrategias de aprendizaje, habilidades de comunicación y relación que facilitarán su integración en el grupo clase y, por ende, el trabajo en equipo. Otras cuestiones que se trabajan en las tutorías son: potenciar la autonomía, tomar decisiones, ajustar el ritmo de estudios a su situación; información sobre las posibilidades de inserción laboral; y seguimiento y orientación ante las dificultades que pueda encontrar para alcanzar los objetivos académicos. A partir de estas tutorías, y si así se requiere, el servicio informa al resto de agentes implicados para buscar su participación e implicación en las diferentes temáticas tratadas. 

 Formatos de actuación
Las tutorías pueden articularse con diferentes formatos, pudiendo considerar tanto la modalidad de relación (presencialidad ‘versus’ virtualidad) como las personas implicadas (una o varias) y las combinaciones que entre ellas se pueden hacer. Así podemos distinguir:
Tutoría grupal. La tutoría grupal tiene fundamentalmente las siguientes ventajas: tratar temas comunes, compartir cuestiones del proceso académico, detectar necesidades y problemas, intercambiar experiencias y, especialmente, recibir apoyo, dado que el grupo actúa como soporte a la orientación y la formación. En este tipo de tutoría, el tutor puede recabar información valiosa y contrastada desde la perspectiva del estudiante y con la intención de mejorar la organización y gestión de los estudios. El tipo de información que se puede recabar está relacionada con necesidades y características del estudiante o aspectos docentes, que han de servir para descubrir y canalizar déficits varios (cuestiones de infraestructura, funcionamiento de ciertos servicios, disfunciones en coordinaciones, etc.). 

También, hay que tener en cuenta que garantizar la participación del estudiante implica: a) establecer mecanismos de recompensa (por ejemplo, reconociendo la participación con créditos de libre elección o con asignaturas optativas), y b) el contenido a tratar en las sesiones debe estar contextualizado y ser útil para el estudiante (para orientar la transición a la universidad y conocer el contexto universitario, planificar el propio trabajo y sacarle el mayor provecho, conocer recurso de trabajo propios de la titulación, aprovechar al máximo las prácticas profesionales, conocer las salidas profesionales, etc.). 

Tutoría individual. Es un apoyo dirigido a los estudiantes con discapacidad de forma personal y directa en el ámbito académico, por parte del Servicio de Atención al Estudiante con discapacidad, el tutor de facultad o el profesorado, y que se sostiene en la relación personal y directa. Su contenido puede ser diverso, por ejemplo: analizar, el tutor y el estudiante conjuntamente, la trayectoria universitaria del éste, para proporcionarle orientaciones, resolver dificultades académicas y que el estudiante tome decisiones sobre los propios estudios; orientar al estudiante en problemas derivados de la vida universitaria (compaginar estudios y trabajo, problemas económicos, de salud…); y canalizar las demandas del estudiante hacia otros servicios y profesionales especializados de la universidad. En cualquier caso, la tutoría individual debe ir más allá de proporcionar unas respuestas meramente informativas que pueden vehicularse mejor desde otros canales.

Tutoría virtual. Es un recurso de apoyo e inclusión versátil, con potencialidad y utilidad para temas vinculados al aprendizaje y la orientación, siendo un complemento interesante a:
La tutoría académica. Virtualmente, el profesorado y los estudiantes pueden estimular el intercambio académicos en línea, ya sea de forma síncrona o asíncrona. La tutoría virtual permite ganar aproximación entre profesorado y estudiantado con discapacidad como consecuencia de la pérdida de los referentes espacio/tiempo. 
La tutoría personalizada. La modalidad virtual permite, para este tipo de tutoría más relacionada con el desarrollo personal, concretar horas de visita, hacer consultas a las personas tutoras, recibir orientación, etc.
La auto-orientación. El estudiantado con discapacidad puede consultar el programa de las asignaturas, el material de aprendizaje de la asignatura, etc.
La auto-información. El estudiante puede acceder a información muy diversa que le puede resultar útil para el desarrollo de su carrera académica, como técnicas de estudio y organización del tiempo, programas de intercambio, becas, recursos y estrategias para buscar empleo y salidas profesionales, etc. 
De todas formas, es importante remarcar la importancia del cumplimiento de los requisitos de accesibilidad de las plataformas virtuales para garantizar su uso en el caso de estudiantes con discapacidad.
Los formatos de actuaciones presentadas u otros que se puedan considerar no son excluyentes y, seguramente, su mayor potencialidad está en la combinación de varios de ellos.

                         
Momentos de actuación
El desarrollo de la carrera universitaria tiene diferentes momentos que son importantes para que el estudiante con discapacidad tome conciencia de lo que representa la Universidad, defina su proyecto académico y personal y tome decisiones para realizar los ajustes necesarios. Disponer de soporte y asesoramiento puede ser especialmente útil al respecto. 
Algunos de los principales momentos, siguiendo una línea de actuación en el tiempo donde los diferentes actores toman relevancia en función del momento en que se encuentra el estudiante, son: 

La transición desde las diversas vías de acceso a la universidad (bachillerato, ciclos formativos de grado superior, pruebas de acceso para mayores de 25 y 45 años, mercado de trabajo). En estos casos, y cuando se requiere orientación, es preciso proporcionar: información académica sobre la estructura de los estudios, legislación, duración real de la carrera, becas, materias optativas, especialidades, formación para la adaptación a los estudios; información sobre los servicios deportivos, culturales, sanitarios, etc. que ofrece la universidad. 

Durante los estudios. La orientación académica es necesaria en aquellos momentos en los que el estudiante debe tomar decisiones de futuro y solicita ayuda como por ejemplo, seleccionar entre determinadas especializaciones, matricular asignaturas, cambiar especializaciones, entre otras; también, cuando requiere ayuda para realizar los ajustes necesarios para facilitar el proceso de aprendizaje y asesoramiento para cuestiones más personales.
 
Transición hacia estudios de tercer ciclo. Asesor y determinar los ajustes necesarios para garantizar el acceso de estos estudiantes a las diferentes posibilidades existentes de formación superior (máster, postgrado, doctorado), tanto profesionalizadora como investigadora. 

La transición de la universidad hacia el mercado de trabajo. Cuando el estudiante con discapacidad realiza prácticas en instituciones y/o empresas y está en los últimos cursos le resulta útil disponer de información sobre los perfiles profesionales, las salidas laborales y otras cuestiones que puedan orientar su carrera profesional (cómo elaborar el currículo, desarrollo de habilidades sociales y comunicativas, legislación sobre el mundo empresarial y discapacidad, etc.). 

Nos parece de especial relevancia insistir en la importancia de la transición de secundaria a la universidad, si consideramos que en este proceso hay un alto abandono de estudiantes con discapacidad. Seguramente, el conocimiento de los mecanismos existentes de apoyo al estudiante en la universidad y la realidad de que muchos estudiantes con discapacidad acaban sus estudios en ámbitos muy diferentes podrían ayudar a un cambio significativo en la tendencia señalada al abandono y, en definitiva, establecer modelos de referencia.


ORGANIZACIÓN DEL PATdis.



ORGANIZACIÓN DEL PATdis.
 Como hemos visto, la práctica de la tutoría puede concretarse de maneras muy distintas. Según la modalidad considerada, puede ser académica, personalizada y/o virtual. Dependiendo de su contenido, puede servir para situar al estudiante en las coordenadas de la titulación, ayudarle ante los problemas de aprendizaje u orientarle para la inserción laboral. Centrándonos en los agentes implicados, la acción tutorial puede situar su atención en el profesorado, el estudiante, los servicios atención al estudiante con discapacidad o los responsables de los estudiantes con discapacidad de las facultades. Si el interés se focaliza en el formato, la acción tutorial puede ser individual y/o grupal. Y en función de los destinatarios, puede orientarse hacia todos los estudiantes, hacia una titulación, hacia los estudiantes de un ciclo, hacia los de primer curso, hacia una asignatura, etc. 
El Plan de Acción Tutorial para estudiantes con discapacidad trata, en este contexto, de organizar y sistematizar el conjunto de opciones de orientación y tutoría que se quieren realizar. La concreción permite una anticipación de los recursos y sistemas de atención, al mismo tiempo que proporciona la información que los usuarios del servicio universitario precisan. La apuesta institucional no debe olvidar que el objetivo último es contribuir a que el estudiante tenga una transición educativa, desde la secundaria al mundo laboral, adecuado.
Gran parte de la efectividad de un PATdis reside en sus aspectos organizativos, porque la óptima organización puede garantizar la continuidad y la viabilidad del mismo. Organizar un PATdis implica tomar decisiones alrededor de su alcance, destinatarios, modalidades tutoriales que incorpora y momentos que deben priorizarse. 
El siguiente cuadro especifica las modalidades tutoriales en función de los principales momentos considerados. También, se especifican los agentes organizadores, con varias referencias a servicios específicos y personas concretas, como responsables de la atención directa o de la organización de la respuesta más adecuada, que no excluye la intervención de otras personas y servicios. Los aspectos considerados como respuesta a las cuestiones propias de cualquier planificación (cuándo, qué, quién y cómo) pueden completarse con otros elementos (¿con qué recursos?, ¿mediante qué procedimientos?, ¿para qué?) u ordenarse de maneras muy diversas, pero siempre hay que garantizar la máxima coherencia entre las respectivas propuestas.
Se mencionan las acciones específicas para estudiantes con discapacidad, que también tienen acceso a acciones generales concretadas para todos los universitarios, como puedan ser las propias de la acogida (jornadas de puertas abiertas, sesiones informativas, cursos propedéuticos, apoyo a la coordinación de primero), de orientación durante los estudios (tutorías académicas,  sesiones puntuales de soporte al estudio) o para la salida de la universidad (jornadas sobre prácticas y practicum, tutoría de prácticas en empresas, actividades vinculadas a las salidas profesionales).
En el siguiente cuadro se muestran los momentos clave de intervención así como las acciones y agentes implicados para su realización.


M/tos                                  Acciones                                                                                     Agentes implicados
Modalidades

Promocion
Visita a institutos para preparar el paso a la universidad
Institución/Universidad
Servicio de atención al estudiante con discapacidad
Presencial
Salones y ferias
Institución/Universidad

Presencial







Acogida.
Detección de necesidades educativas de cada estudiante
Servicio de atención al estudiante con discapacidad
Presencial
Elección de los estudios teniendo en cuenta las necesidades educativas derivadas de la
discapacidad
Servicios de orientación bachillerato (EAP) Servicio de atención al estudiante con discapacidad
Presencial
Apoyo para efectuar la matrícula  (elección de asignaturas, vía rápida/lenta, turno, etc.)
Personal de Administración y servicio
Presencial
Jornadas de acogida y presentación de la
Facultad
Personal de Administración y servicio (apoyo para efectuar matrícula)
Responsable de Facultad
(Elección de materias, clarificar implicaciones estudio...)
Presencial
Alojamiento
Residencia universitaria
Servicio de atención al estudiante con discapacidad
Presencial
Movilidad dentro del campus
Servicio de atención al estudiante con discapacidad
Presencial
Asignación de personal de apoyo (asistente personal, intérprete de signos, tomador de
Apuntes, etc.)
Servicio de atención al estudiante con discapacidad
Presencial
Recursos personales disponibles en el campus
Servicio de atención al estudiante con discapacidad
Presencial
Recursos técnicos disponibles en el campus
Servicio de atención al estudiante con discapacidad
Presencial
Conocimiento por parte de profesorado que tendrá estudiantes
Responsable de Facultad
 
 
Momentos                                        Acciones                                           Agentes implicados
Modalidades

con discapacidad


Orientaciones al profesorado sobre metodologías docentes, materiales y recursos accesibles
Responsable de Facultad
Servicio de atención al estudiante con discapacidad
Presencial
Virtual
Accesibilidad del material de enseñanza-aprendizaje
Servicio de atención al estudiante con discapacidad Otras entidades (p. ej. ONCE)
Presencial
Durante su estancia en la universidad
Orientaciones al profesorado sobre metodologías docentes, materiales y recursos accesibles
Tutor de centro Servicio de atención al estudiante con discapacidad
Presencial
Virtual
Accesibilidad del material de enseñanza-aprendizaje
Servicio de atención al estudiante con discapacidad
Presencial
Virtual
Programas de movilidad
Tutor de centro
Presencial
Virtual
Solicitud de becas y ayudas
Tutor de centro
Presencial
Virtual
Toma de apuntes
Estudiante de apoyo Asistente personal Servicio de atención al estudiante con discapacidad
Presencial
Apoyo en dificultades ante el estudio
Servicio de atención pedagógica  Servicio de atención al estudiante con discapacidad
Presencial
Virtual
Adaptaciones y Recursos informáticos para la realización de exámenes
Servicio de atención al estudiante con discapacidad
Presencial
Al finalizar los estudios
Formación para la inserción laboral
Servicio de atención al estudiante con discapacidad
Tutor de centro  Servicios universitarios de Empleo
Presencial
Virtual
Orientación sobre estudios de tercer ciclo
Tutor de centro
Presencial