miércoles, 1 de junio de 2016

ÁREAS DE ACTUACIÓN


                         ÁREAS   DE   ACTUACIÓN
Para desarrollar las principales áreas de actuación en la atención a las necesidades educativas específicas de los estudiantes universitarios con discapacidad, se precisa tanto de la colaboración de los servicios de atención a la discapacidad como de todos aquellos agentes (coordinadores de estudios o coordinadores de estudiantes con discapacidad, por ejemplo) implicados en los diferentes momentos del proceso educativo. 
A continuación se detallan las áreas prioritarias de actuación:


Identificación y valoración de las necesidades educativas específicas de los estudiantes que presentan o pueden presentar por su situación de discapacidad
Cuando un estudiante con discapacidad llega a la universidad, el Servicio de Atención al Estudiante con discapacidad hace una detección y valoración de las necesidades específicas que presenta o pueda llegar a presentar. Dicha valoración se hace, normalmente y por protocolo, a partir del certificado de discapacidad o en su defecto, por los informes médicos que aporta el estudiante. A partir de esta valoración los profesionales del Servicio de Atención al Estudiante con Discapacidad realizan un informe donde se recogen tanto las necesidades del estudiante en el proceso de enseñanza-aprendizaje como las adaptaciones que puede requerir tanto en los sistemas de evaluación como de acceso a la información oral y/o escrita. Dicho informe también puede establecer los protocolos de actuación para dar respuesta, si fuera necesario, a las necesidades personales de estos estudiantes. 
Cabe comentar que, en cumplimiento de la legislación actual en materia de protección de datos, tanto la información sobre su situación personal como la información sobre sus necesidades específicas son tratadas con la máxima confidencialidad. Siendo necesario, además, contar con el consentimiento explícito del propio estudiante para la realización de cualquier acción que su situación requiera. 

Recomendaciones pedagógicas
Cuando un estudiante con discapacidad se inscribe o matricula en una asignatura, y se considera necesario implicar al equipo docente (profesorado, coordinador de titulación…) se programan reuniones para valorar las adaptaciones necesarias que requiere el estudiante para dar respuesta a sus necesidades educativas. Este tipo de recomendaciones pedagógicas pueden estar relacionadas con: a) adaptación de los materiales de aprendizaje (por ejemplo digitalización de información en tinta para hacerla accesible), b) adaptación de las metodologías docentes (pautas para favorecer la comunicación en el aula, estrategias para favorecer el proceso de enseñanza – aprendizaje, introducción en el aula de recursos tecnológicos, entre otros), c) adaptación y/o adecuación de los sistemas de evaluación (flexibilidad en la entrega de material evaluable, ampliación de tiempo para realización de exámenes, incorporación de recursos técnicos para facilitar la evaluación, entre otros), y d) incorporación de recursos que permitan la comunicación y participación del estudiante en el aula.

Adaptaciones en el itinerario curricular 
Todos los estudiantes, y en especial los estudiantes con discapacidad, deberían recibir  orientación sobre las asignaturas o los itinerarios a los que pueden optar, evitando la asignación previa de prejuicios y revisando para cada caso las competencias y objetivos establecidos para cada asignatura y las dificultades que pueden derivarse en función para su consecución en función del tipo de discapacidad. 
Este tipo de orientación es fundamental para los estudiantes  con discapacidad que acceden por primera vez a la universidad y que deben ajustar la elección de sus estudios en función de sus necesidades personales, competencias e intereses y expectativas. Este momento es clave para una correcta elección de estudios, porque, en muchos casos, se pueden evitar así abandonos posteriores.
Tanto al inicio del curso como a lo largo del mismo, también se puede recomendar que el estudiante solicite modificaciones de matrícula, por ejemplo, para reducir su carga lectiva, redistribuir las asignaturas entre los semestres, o para cambiar de asignaturas en caso de haber encontrado dificultades para el seguimiento de las mismas.

En este tipo de orientaciones se debería contar con la colaboración del tutor de facultad de los estudiantes con discapacidad, dado el conocimiento que tiene de los estudios, aunque también puede ser interesante incorporar al profesorado de algunas de las asignaturas para valorar si la utilización  de herramientas tecnológicas posibilitaría un mejor acceso a la información y al equipo técnico del servicio de atención a la discapacidad al conocer las necesidades del estudiante.

Accesibilidad universal: accesibilidad física y accesibilidad a la comunicación y a la información.
Este tipo de actuaciones consiste en garantizar la accesibilidad tanto física como el acceso a la información  a través de la supresión de barreras arquitectónicas, la mejora de los sistemas de señalización e información y la adaptación del mobiliario del aula en función de las necesidades de cada estudiante: mesa, pizarra digital, reserva de la primera fila, etc.
Por otro lado, la universidad debe garantizar la disponibilidad de equipos informáticos y otros recursos tecnológicos de apoyo al estudiante con discapacidad para facilitar el acceso a la información y a la comunicación.
En algunas universidades estas funciones recaen en los Servicios de Atención al Estudiante con discapacidad, los que gestionan y asesoran tanto a los estudiantes como al profesorado en el uso de las TIC y servicios asociados. También, en el conocimiento y utilización de otros recursos, como la pizarra digital de captación de tinta, los programas específicos para estudiantes con discapacidad visual –Jaws, ZoomText–, los programas de dictado, como el DragonSpeak, y los programas de comunicación aumentativa para algunos estudiantes con discapacidad física.

Tutorías con los estudiantes con discapacidad
El Servicio de Atención al Estudiante con discapacidad ofrece  a lo largo del curso académico, entre sus servicios, un programa específico de tutorías individuales con el objetivo tanto de detectar las necesidades educativas como de establecer, en función de las mismas todas las acciones necesarias para garantizar el acceso a los estudios universitarios  En estas tutorías se acompaña al estudiante con discapacidad en el conocimiento de capacidades y potencialidades y se le ofrecen pautas de trabajo para mejorar sus estrategias de aprendizaje, habilidades de comunicación y relación que facilitarán su integración en el grupo clase y, por ende, el trabajo en equipo. Otras cuestiones que se trabajan en las tutorías son: potenciar la autonomía, tomar decisiones, ajustar el ritmo de estudios a su situación; información sobre las posibilidades de inserción laboral; y seguimiento y orientación ante las dificultades que pueda encontrar para alcanzar los objetivos académicos. A partir de estas tutorías, y si así se requiere, el servicio informa al resto de agentes implicados para buscar su participación e implicación en las diferentes temáticas tratadas. 

 Formatos de actuación
Las tutorías pueden articularse con diferentes formatos, pudiendo considerar tanto la modalidad de relación (presencialidad ‘versus’ virtualidad) como las personas implicadas (una o varias) y las combinaciones que entre ellas se pueden hacer. Así podemos distinguir:
Tutoría grupal. La tutoría grupal tiene fundamentalmente las siguientes ventajas: tratar temas comunes, compartir cuestiones del proceso académico, detectar necesidades y problemas, intercambiar experiencias y, especialmente, recibir apoyo, dado que el grupo actúa como soporte a la orientación y la formación. En este tipo de tutoría, el tutor puede recabar información valiosa y contrastada desde la perspectiva del estudiante y con la intención de mejorar la organización y gestión de los estudios. El tipo de información que se puede recabar está relacionada con necesidades y características del estudiante o aspectos docentes, que han de servir para descubrir y canalizar déficits varios (cuestiones de infraestructura, funcionamiento de ciertos servicios, disfunciones en coordinaciones, etc.). 

También, hay que tener en cuenta que garantizar la participación del estudiante implica: a) establecer mecanismos de recompensa (por ejemplo, reconociendo la participación con créditos de libre elección o con asignaturas optativas), y b) el contenido a tratar en las sesiones debe estar contextualizado y ser útil para el estudiante (para orientar la transición a la universidad y conocer el contexto universitario, planificar el propio trabajo y sacarle el mayor provecho, conocer recurso de trabajo propios de la titulación, aprovechar al máximo las prácticas profesionales, conocer las salidas profesionales, etc.). 

Tutoría individual. Es un apoyo dirigido a los estudiantes con discapacidad de forma personal y directa en el ámbito académico, por parte del Servicio de Atención al Estudiante con discapacidad, el tutor de facultad o el profesorado, y que se sostiene en la relación personal y directa. Su contenido puede ser diverso, por ejemplo: analizar, el tutor y el estudiante conjuntamente, la trayectoria universitaria del éste, para proporcionarle orientaciones, resolver dificultades académicas y que el estudiante tome decisiones sobre los propios estudios; orientar al estudiante en problemas derivados de la vida universitaria (compaginar estudios y trabajo, problemas económicos, de salud…); y canalizar las demandas del estudiante hacia otros servicios y profesionales especializados de la universidad. En cualquier caso, la tutoría individual debe ir más allá de proporcionar unas respuestas meramente informativas que pueden vehicularse mejor desde otros canales.

Tutoría virtual. Es un recurso de apoyo e inclusión versátil, con potencialidad y utilidad para temas vinculados al aprendizaje y la orientación, siendo un complemento interesante a:
La tutoría académica. Virtualmente, el profesorado y los estudiantes pueden estimular el intercambio académicos en línea, ya sea de forma síncrona o asíncrona. La tutoría virtual permite ganar aproximación entre profesorado y estudiantado con discapacidad como consecuencia de la pérdida de los referentes espacio/tiempo. 
La tutoría personalizada. La modalidad virtual permite, para este tipo de tutoría más relacionada con el desarrollo personal, concretar horas de visita, hacer consultas a las personas tutoras, recibir orientación, etc.
La auto-orientación. El estudiantado con discapacidad puede consultar el programa de las asignaturas, el material de aprendizaje de la asignatura, etc.
La auto-información. El estudiante puede acceder a información muy diversa que le puede resultar útil para el desarrollo de su carrera académica, como técnicas de estudio y organización del tiempo, programas de intercambio, becas, recursos y estrategias para buscar empleo y salidas profesionales, etc. 
De todas formas, es importante remarcar la importancia del cumplimiento de los requisitos de accesibilidad de las plataformas virtuales para garantizar su uso en el caso de estudiantes con discapacidad.
Los formatos de actuaciones presentadas u otros que se puedan considerar no son excluyentes y, seguramente, su mayor potencialidad está en la combinación de varios de ellos.

                         
Momentos de actuación
El desarrollo de la carrera universitaria tiene diferentes momentos que son importantes para que el estudiante con discapacidad tome conciencia de lo que representa la Universidad, defina su proyecto académico y personal y tome decisiones para realizar los ajustes necesarios. Disponer de soporte y asesoramiento puede ser especialmente útil al respecto. 
Algunos de los principales momentos, siguiendo una línea de actuación en el tiempo donde los diferentes actores toman relevancia en función del momento en que se encuentra el estudiante, son: 

La transición desde las diversas vías de acceso a la universidad (bachillerato, ciclos formativos de grado superior, pruebas de acceso para mayores de 25 y 45 años, mercado de trabajo). En estos casos, y cuando se requiere orientación, es preciso proporcionar: información académica sobre la estructura de los estudios, legislación, duración real de la carrera, becas, materias optativas, especialidades, formación para la adaptación a los estudios; información sobre los servicios deportivos, culturales, sanitarios, etc. que ofrece la universidad. 

Durante los estudios. La orientación académica es necesaria en aquellos momentos en los que el estudiante debe tomar decisiones de futuro y solicita ayuda como por ejemplo, seleccionar entre determinadas especializaciones, matricular asignaturas, cambiar especializaciones, entre otras; también, cuando requiere ayuda para realizar los ajustes necesarios para facilitar el proceso de aprendizaje y asesoramiento para cuestiones más personales.
 
Transición hacia estudios de tercer ciclo. Asesor y determinar los ajustes necesarios para garantizar el acceso de estos estudiantes a las diferentes posibilidades existentes de formación superior (máster, postgrado, doctorado), tanto profesionalizadora como investigadora. 

La transición de la universidad hacia el mercado de trabajo. Cuando el estudiante con discapacidad realiza prácticas en instituciones y/o empresas y está en los últimos cursos le resulta útil disponer de información sobre los perfiles profesionales, las salidas laborales y otras cuestiones que puedan orientar su carrera profesional (cómo elaborar el currículo, desarrollo de habilidades sociales y comunicativas, legislación sobre el mundo empresarial y discapacidad, etc.). 

Nos parece de especial relevancia insistir en la importancia de la transición de secundaria a la universidad, si consideramos que en este proceso hay un alto abandono de estudiantes con discapacidad. Seguramente, el conocimiento de los mecanismos existentes de apoyo al estudiante en la universidad y la realidad de que muchos estudiantes con discapacidad acaban sus estudios en ámbitos muy diferentes podrían ayudar a un cambio significativo en la tendencia señalada al abandono y, en definitiva, establecer modelos de referencia.


No hay comentarios:

Publicar un comentario